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Tesla Motors

Tesla Motors (NASDAQ: TSLA), la invención del emprendedor Elon Musk, ha retado a la industria del automóvil produciendo su propio coche eléctrico. Mientras algunas compañías productoras de coches como Toyota, Ford y General Motors han jugueteado con esta idea de los coches eléctricos, se han mantenido fieles a los motores de combustión interna, o como mucho, han intentado combinar la gasolina con las baterías con los híbridos. 

 

La principal razón por la que muchas compañías no están entrando en este tipo de producción es porque los costes son elevadísimos, lo que haría que los precios fueran muy prohibitivos (como de hecho pasa con los coches de Tesla). De hecho, su coche insignia, el Model S tiene un precio base de $71,000, sin incluir la batería de repuesto de $10,000 y otras mejoras y opciones.

 

Otro de los motivos para los precios elevados es la oferta-demanda. Claramente existe una demanda de coches Tesla; cada mes la compañía parece batir nuevos récords, además de la creciente lista de espera, que crece de manera continuada. Por ahora la compañía no tiene capacidad productiva para cubrir la demanda inmediata. Como la demanda supera la oferta, la economía más básica nos explica que el precio debe subir, pero la compañía no parece verse agobiada por la demanda, sino por la producción.

 

Uno de los factores que mueven a la demanda de estos coches es el movimiento por las energías verdes. Como los coches Tesla son totalmente eléctricos, no emiten gases de efecto invernadero ni crean dióxido de carbono. Aunque esto es así, ese CO2 sigue existiendo en la generación eléctrica que se necesita para cargar las baterías del coche.

 

Otro de los factores fundamentales de la demanda es su diseño moderno y su interfaz de alta tecnología con una pantalla de mandos totalmente sensible al tacto. Esto se suma a que los coches Tesla son de alto rendimiento: la batería totalmente cargada tiene duración para 321 kilómetros. En concreto, el Tesla S sedan tiene una aceleración de 0-96 kms por hora en sólo 5.54 segundos, y el Tesla Roadster puede hacer lo mismo por debajo de los cuatro segundos. Esto todo sumado a que, al ser eléctricos casi no hacen ruido, se convierte en un objeto deseable para cualquiera.

 

Este 29 de septiembre pasado hicieron la presentación de su nuevo Model X, un SUV familiar, que según los índices de seguridad estándar está muy por encima que cualquiera de los competidores. Esta expansión de su línea de productos va a incrementar su demanda seguramente, buscando llegar a un público mayor.

 

En cuanto a la cuestión que surge siempre, parece que ya hay respuesta: ¿tendrán capacidad suficiente para satisfacer a la demanda en el corto plazo? Tesla está construyendo una ‘gigafactoría’ en el desierto de Nevada desde junio de 2014, y se espera que empiecen con la producción en 2017. Para 2020, esa Gigafactoría alcanzará su plena capacidad produciéndose más baterías de ión-litio que las que se produjeron en el año 2013 en todo el mundo. Con esto van a poder escalar tanto la producción de coches como la de las baterías que necesitan para funcionar.

 

La tecnología de estas baterías (de almacenaje y uso) es muy cara. De todos los componentes de estos coches, individualmente, tiene un coste de alrededor de los $500 por kilovatio-hora. El Model S tiene una capacidad de 60 kWh, lo que significa que solo la bacteria cuesta aproximadamente $30,000, o un 42.25% del precio final del coche. Desde 2008, el coste de la bacteria ha aumentado un 50%, a la vez que su capacidad se ha incrementado más de un 60%. La compañía ha anunciado que ya está en proceso de incrementar la eficiencia energética de las baterías, con la intención de llegar a reducir el precio hasta los $200 por kWh. Lo que es impresionante es que, siendo los costes fijos tan altos, los costes de cargar la bacteria son de aproximadamente 10-12 centavos por kWh. Es decir, una carga completa de una batería del modelo S con capacidad de 60 kWh sería de $7,2.

 

Cotización

 

En cuanto a la cotización de la compañía hay disparidad de opiniones. Hay analistas que piensan que está en su precio justo mientras que otros piensan que está muy sobrevalorada. A la vista de un gráfico a largo plazo, podemos ver cómo desde abril del 2013 hasta septiembre del mismo año subió un impresionante 382% (desde 40 a 194 dólares por acción). Una primera corrección del mercado llevó el precio a niveles cercanos a $117. El día 9 de abril del año siguiente, 2014, la cotización tocaba su máximo histórico, $291. Tras este hito, hubo una nueva corrección que llevó a la cotización a $182, donde un nuevo rebote casi le devuelve a los su máximo, llegando esta vez a $273. Desde entonces, la acción está muy volátil. Según Jim Chanos, fundador y presidente de Kynikos Associates LP, la compañía está tremendamente sobrevalorada, conociendo que en septiembre de este año, por no remontarse a la prehistoria, en USA se vendieron el mismo número de coches Tesla que de BMW eléctricos, unos 2000. Además, las previsiones de BMW para 2015 es que toda la flota sea eléctrica. En opinión de este experto Tesla va a tener complicado el paso de ser una simple empresa de innovación tecnológica a una productora industrial de coches.

 

Análisis técnico Tesla Motors – Gráfico 2

En esta segunda gráfica, vemos una ampliación de lo que ha pasado recientemente. Lo primero que notamos al compararlo con la cotización de Volkswagen (CHXEUR: VOW3D) y Ford (NYSE: F) es que no están para nada correlacionadas; es más, están inversamente relacionadas. Sólo en este mes de septiembre, dados los acontecimientos con Volkswagen, empresas competidoras como Ford se han visto beneficiadas, mientras que Tesla, que por su modelo de negocio, sería de prever que aumentaría, ha seguido los pasos de la compañía alemana. Por estas incongruencias del mercado, además de los rápidos avances de la compañía es por lo que pensamos que hay una enorme posibilidad de crecimiento.

 

Álvaro López-Riñón

Departamento de Análisis

Sotavento Consultores

 

Este artículo no constituye ningún tipo de asesoramiento sobre inversiones. Ha sido elaborado por Sotavento Consultores SLU. No contiene ni una oferta, ni una propuesta para una transacción sobre ningún instrumento financiero, sino un análisis de los mercados. Sotavento Consultores no acepta responsabilidad alguna por ningún uso que el destinatario de esto artículo pueda hacer de estos comentarios ni de las consecuencias que puedan derivar de dicho uso. No se garantiza la exactitud ni la completitud de la información. Por consiguiente, cualquier persona que actúe guiada por este artículo lo hace enteramente bajo su propio riesgo. La opinión proporcionada no está personalizada ni relacionada con ningún objetivo específico de inversiones, ni con ninguna situación financiera, ni las necesidades de ninguna persona física que pueda recibirla. No se ha elaborado de acuerdo a los requisitos legales designados para proporcionar la independencia de los análisis/informes de inversión y, por tanto, se considera una comunicación publicitaria.

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